Cómo elegir entre módulos o estimación directa

Cómo elegir entre módulos o estimación directa

Es uno de los grandes dilemas a los que se enfrentan muchos autónomos. De la elección entre módulos o estimación directa dependerá en buena medida lo que tengan que pagar a la hora de tributar el IRPF y el IVA. Es importante saber, sin embargo, que la elección no siempre es posible, lo es solo en algunas actividades.

Diferencias entre módulos y estimación directa

La gran mayoría de los autónomos tributa a través del sistema de estimación directa, sim embargo este régimen depende tanto del tipo de actividad como del volumen de facturación. Tiene, por otra parte, dos modalidades: normal (profesionales cuya cifra de negocio supere los 600.000 euros al año) o simplificada (cuando no se alcancen los 600.000 euros de facturación o no puedan acogerse a módulos.)

Por su parte, el sistema de estimación objetiva se diferencia en que los impuestos no se calculan en función de la facturación. Se hace a través de unos parámetros o módulos que establece la Administración en función de determinados aspectos como el número de personas empleadas o los metros del local. Es decir, se abona la misma cuota independientemente de los ingresos y los gastos.

Como indicábamos, no todas las actividades pueden acogerse a la fórmula de módulos. En ese sentido, Hacienda publica órdenes en las que engloba las que sí pueden hacerlo. Otro aspecto importante es que, si se opta por la estimación directa, no se podrá cambiar hasta pasados tres años.

Criterios de elección

Elegir entre módulos o estimación directa no es una cuestión que deba tomarse a la ligera. Es necesario valorar muy bien cada caso muy bien porque un error de cálculo puede acabar saliendo muy caro. Es esencial tener en cuenta algunas cuestiones básicas:

Al inicio de una actividad suele ser más ventajoso acogerse al sistema de estimación directa. Hay que tener en cuenta que el de módulos no se basa en ingresos y gastos reales y que en los comienzos es posible que estos sean bajos. Si se opta por los módulos se pagará siempre, independientemente de que haya beneficios o no.

Los módulos tienen la ventaja de que a comienzos del ejercicio ya se sabe cuánto se va a pagar en impuestos. Esto permite asegurarse liquidez para afrontar los pagos trimestrales llegado el momento.

– En el caso de los módulos, si la estimación al final del ejercicio no se corresponde con la inicial habrá dos consecuencias bien diferentes. Si esa estimación inicial es mayor, se habrá pagado de más. Si es menor, habrá que regularizar la situación (pagar la diferencia) en la declaración de la Renta.

El sistema de estimación directa permite beneficiarse de más deducciones, permite deducir algunos gastos que el sistema de módulos no contempla, por ejemplo, la cuota de autónomos.

La estimación directa simplificada suele ser aconsejable en el caso de empresas con establecimientos de grandes dimensiones y muchos empleados. Es posible que el sistema de módulos en estos casos calcule unos beneficios superiores a los reales.

– Los módulos ofrecen ventajas en el caso de establecimientos pequeños y pocos empleados, pero con un elevado rendimiento.

Por lo tanto, la elección entre tributar a través de módulos o mediante estimación directa nunca se debe tomar a la ligera. No hay que olvidar que no se trata solo de obtener o no un mayor beneficio fiscal, sino que no se podrá cambiar de una a otra fórmula en tres años.

Por lo tanto, es consejo es buscar siempre el consejo de especialistas en tributación. SGB Asesoría te ofrece un servicio de asesoría integral para empresas y autónomos.

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